Acuiferos
Los acuíferos están conectados entre sí y con el ciclo hidrológico formando parte de un sistema hidráulico. Su estado actual es el siguiente: Napa freática: En algunas zonas se encuentra agotada y en otras aflora como respuesta a períodos muy lluviosos, o por cese de la explotación de acuíferos inferiores a la misma. Son aguas en general de mala calidad por su contaminación química y bacteriológica por pozos sépticos domiciliarios. Su techo acompaña la morfología de la superficie. A veces emerge en forma de lagunas y otra aparece a los 4 o 10 metros de profundidad. Acuífero Pampeano: Es el primero con cierto grado de confinamiento ya que se encuentra limitado superior e inferiormente por sedimentos medianamente permeables. Los caudales de extracción que proporciona este acuífero son muy dispares y dependen de su emplazamiento. En cuanto a su calidad, las aguas de este son duras, (muchas veces con excesos de nitratos) y frecuentemente presentan contaminación bacteriológica y de elementos químicos provenientes de residuos industriales que son derivados a pozos filtrantes. Acuífero Puelche: Es la segunda napa semiconfinada y su piso está formado por las denominada arcillas verdes del Paraná (prácticamente impermeables), las cuales limitan la filtración vertical descendente. Pero su techo posee otro tipo de sedimentos (semipermeables) que le permite la conexión hidráulica con los acuíferos superiores. Por su extensión, su fácil acceso mediante perforaciones, caudales y calidad química de sus aguas se ha convertido en el recurso hídrico subterráneo más explotado en el país, principalmente para consumo humano. Acuífero Paraná: Proporciona caudales altos pero es de agua salada, a pesar de lo cual es explotado en algunas ocasiones para consumo industrial en lugares donde es más pronunciado el agotamiento o salinización del Puelche. Acuíferos Olivos: son salados y no se utilizan.   |
|